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Política de privacidad

Esto explica qué datos personales guarda Vormansys, para qué, quién puede verlos y qué puedes pedir sobre ellos. Está escrito para entenderse, no para cumplir un trámite.

Última actualización: 24 de agosto de 2026. Aplica a toda la plataforma; cada organización puede agregar su propio anexo al final.

Quién responde por tus datos

Hay dos responsables, y hacen cosas distintas.

Tu organización

Decide qué datos te pide, para qué los usa, quién dentro de ella puede verlos y hasta cuándo los conserva. Es a quien le entregaste tus datos y la primera puerta a la que tocar para consultarlos, corregirlos o pedir que los eliminen.

Consersol Tec

Desarrolla y opera Vormansys, la plataforma donde esos datos se guardan. Los procesa por cuenta de cada organización: los custodia, los respalda y atiende los problemas técnicos. No los usa para fines propios, no los vende y no los cede a terceros con fines publicitarios.

Qué se recoge

Todo lo que el sistema guarda de ti, sin omitir nada.

Buena parte lo escribes tú al registrarte o al actualizar tu perfil. Otra parte la genera el sistema al usarlo: quién hizo qué, cuándo y desde dónde. Está todo aquí abajo.

  • Tu cuenta. Nombre de usuario, correo electrónico, teléfono, y si cada uno fue confirmado. Tu clave nunca se guarda: se guarda un resumen criptográfico del que no se puede volver a la clave original, ni siquiera por quien opera el sistema. También la fecha de tu último ingreso, los intentos fallidos seguidos y hasta cuándo queda bloqueada la cuenta si se pasan de la cuenta.
  • Quién eres. Nombres y apellidos, documento de identidad, sexo, fecha de nacimiento, dirección y localidad, hasta dos teléfonos y hasta dos correos.
  • Lo que pide tu organización, aparte. Cada organización arma su propia lista de datos adicionales y decide cuáles son obligatorios. Entre los que ya existen en el catálogo hay ocupación, nacionalidad, estado civil, lugar de nacimiento, nivel de instrucción, institución donde estudias, direcciones de habitación y de trabajo, tallas de uniforme y tipo de sangre. La lista es abierta: una organización puede agregar un dato nuevo que aquí no aparezca, incluidos datos de salud. Lo que te pida a ti tiene que estar dicho en el formulario donde te lo pide, y en el anexo de tu organización al final de esta página.
  • De quién responde por ti, si eres menor de edad. Nombre, documento de identidad, teléfono y ocupación de tu representante, y el vínculo entre ustedes. Hay una sección completa sobre esto más abajo.
  • Tu lugar en la organización. A qué organización perteneces, en qué estructura, con qué cargo y desde cuándo; el estado de tu membresía y su historial de cambios; quién aprobó tu ingreso y cuándo.
  • Tu formación. Tu avance en los planes de formación de la organización: qué has alcanzado, en qué fecha, con qué calificación o anotación, y las dispensas que se te hayan concedido con su motivo.
  • Tu participación. En qué actividades y eventos te inscribieron o te inscribiste, si confirmaste, si asististe, y quién te inscribió. Los certificados que se te emiten congelan tu nombre, el nombre del evento y el de la organización tal como estaban ese día, y llevan un código con el que un tercero puede verificar que el certificado es auténtico.
  • Lo que subes. Comprobantes de pago, en imagen o PDF, de hasta 8 MB. No se guardan en la parte pública del servidor: solo se pueden abrir con sesión iniciada y desde la organización a la que pertenecen.
  • Tus mensajes. La correspondencia que envías y recibes dentro del sistema, con sus destinatarios y fechas.
  • El rastro de lo que se hace. El sistema anota quién realizó cada operación, sobre qué persona, en qué organización, cuándo, con qué resultado y desde qué dirección IP. Cuando alguien corrige un dato tuyo, se guarda además el valor anterior y el nuevo. Ese rastro existe justamente para protegerte: es lo que permite que veas quién ha actuado en tu nombre.
  • Tus sesiones abiertas. De cada ingreso se guarda la dirección IP desde la que entraste, la más reciente que usaste, una descripción del navegador o dispositivo, y las fechas de emisión, último uso y cierre. Puedes verlas y cerrarlas a distancia desde el sistema.
  • Si escribiste por el formulario de contacto. Tu nombre, tu correo, la organización que menciones y el mensaje. Ahí la dirección IP no se guarda: solo una huella irreversible que sirve para frenar el envío masivo y de la que no se puede volver a la dirección.

En tu navegador

Vormansys no usa cookies, ni propias ni de terceros, ni para analítica ni para publicidad. Tampoco carga scripts, tipografías ni imágenes desde servidores ajenos: todo se sirve desde el propio sistema. Lo que sí guarda, en el almacenamiento local de tu navegador y solo mientras haga falta, es:

  • Tu credencial de sesión, que es lo que te mantiene dentro y desaparece al salir.
  • La última organización que tenías abierta, para no preguntártelo cada vez.
  • Un identificador aleatorio de este dispositivo. Es un número al azar: no lleva tu nombre ni nada tuyo, y sirve para que reconozcas tus propias sesiones en la lista.
  • Tus preferencias de pantalla: qué paneles dejaste plegados, si el menú estaba abierto. Eso no llega al servidor.
Para qué se usan

Cada dato tiene un trabajo que hacer.

Administrar tu membresía

Registrarte, que tu supervisor apruebe tu ingreso, ubicarte en la estructura, llevar tu cargo y el estado de tu membresía, y renovarla cuando toque.

Decidir qué puedes ver y hacer

Tu cargo y tu posición en el organigrama son lo que determina tu alcance: a qué personas y a qué información llegas. Sin esos datos no hay permisos.

Planificar y formar

Organizar actividades y eventos, inscribir gente, pasar asistencia, llevar el avance de formación y emitir certificados verificables.

Llevar las cuentas

Calcular lo que corresponde pagar, registrar los pagos y conservar sus comprobantes mientras la organización tenga que responder por ellos.

Comunicar

Avisarte de lo que te toca: aprobaciones, invitaciones, recordatorios de actividades y mensajes de tu organización, por el sistema y por correo.

Dejar rastro

Poder responder quién hizo qué y cuándo. Es lo que hace auditable que alguien actúe en nombre de otra persona, y lo que permite reconstruir un error.

Para nada más. En particular: tus datos no se usan para publicidad, no se venden, no se alquilan y no se ceden a terceros con fines comerciales.

Quién los ve

No todo el mundo ve todo. Ese es el punto del sistema.

  • Tú, siempre. Puedes ver y corregir tus propios datos sin depender de ningún cargo.
  • Quien te supervisa, hasta donde alcanza su cargo. El alcance sale del organigrama: cada quien llega a las personas que están en su rama y solo a ellas. Y está separado en tres bloques independientes: quién eres, cómo contactarte, y los datos adicionales que pide la organización. Alcanzar a alguien para corregirle un apellido no da derecho a su teléfono.
  • Quien administra tu organización, sin ese recorte. Es el criterio del sistema y por eso es un cargo de confianza.
  • Nadie de otra organización. Si perteneces a varias, cada una ve lo suyo. Los datos adicionales que ya tienes cargados solo se comparten con otra organización si tú lo autorizas, dato por dato y organización por organización, y puedes retirar esa autorización cuando quieras. Ni siquiera quien administra puede autorizar por ti: es una decisión tuya, no un permiso suyo.
  • Quien opera la plataforma, solo cuando hace falta para resolver un problema técnico o atender una solicitud tuya o de tu organización, y quedando registrado.
Menores de edad

Aquí hay datos de niños y adolescentes. Se tratan aparte.

Muchas de las organizaciones que usan Vormansys son juveniles o escolares, así que una parte importante de las personas registradas son menores de edad. Esto es lo que aplica a ellas y a quienes responden por ellas.

  • Registrar a un menor lo hace quien puede hacerlo por él. Su padre, su madre o su representante legal, o alguien de la organización con la autorización de estos. Quien inscribe a un menor declara que tiene esa potestad.
  • El representante también queda registrado. Su nombre, documento de identidad, teléfono y ocupación se guardan como parte de la ficha del menor, para saber a quién acudir.
  • Actuar en nombre de otro deja rastro, siempre. El sistema permite que un representante entre y opere por el menor. Cada vínculo de ese tipo tiene fecha de inicio, vigencia, quién lo otorgó y quién lo revocó. Y cada cosa que se hace en nombre de otro queda anotada: el propio representado puede ver quién ha actuado en su nombre, sin depender de que un administrador lo revise.
  • Al cumplir la mayoría de edad, la representación cambia. Cada organización configura a qué edad ocurre (18 años por omisión) y qué pasa entonces: se corta, pasa a solo lectura, o se mantiene. Si te representan y quieres saber cómo quedó configurado en tu caso, pregúntale a tu organización.
  • Datos de salud. Si tu organización pide tipo de sangre, condiciones médicas o similares, ese dato se guarda como cualquier otro dato adicional y queda bajo el mismo control de alcance. Si prefieres no darlo, háblalo con tu organización: es ella quien decide si es obligatorio.
  • Fotos y documentos. Si tu organización sube documentos o imágenes de un menor, valen las mismas reglas: solo se abren con sesión iniciada y desde esa organización.
  • Cómo reclamar por un menor. El padre, la madre o el representante legal puede pedir acceso, corrección o eliminación de los datos del menor en las mismas condiciones que cualquier persona por los suyos. Se pide a la organización; si no responde, a Consersol Tec.
Cuánto se conservan

Lo que hay que decir aquí, aunque no sea lo cómodo.

Vormansys es un sistema de histórico: está hecho para poder responder qué pasó hace años. Eso tiene una consecuencia directa sobre tus datos y conviene que la sepas.

  • Cuando te retiras, no se borra tu ficha. Tu membresía pasa a estado de baja o inactiva, con su motivo y su fecha. Tu ficha y tu historial se conservan.
  • Por qué. Porque tu organización tiene que poder acreditar quién perteneció y cuándo, sostener los certificados que ya emitió (que un tercero puede verificar), conservar el respaldo de los pagos mientras deba responder por ellos, y mantener el rastro de auditoría que protege a las personas cuyos datos se tocaron.
  • Qué sí se elimina. Las sesiones vencidas se borran cuando dejan de servir. Y si tu organización deja de pedir un dato, deja de pedírselo a los nuevos, aunque lo que ya llenaste se conserva.
  • Qué puedes pedir. Que se eliminen tus datos. Lo que pueda eliminarse se elimina; lo que no, se te dice qué es y por qué —normalmente certificados ya emitidos, respaldos contables o el rastro de auditoría—. Antes de tocar nada se te enseña, contado una por una, qué se va a sustituir, qué se va a limpiar y qué se conserva.
  • Cómo se hace, exactamente. No se borra tu fila: se te quita el nombre. Tu nombre y tu documento pasan a ser unos genéricos, y se limpian tus correos, tus teléfonos y los datos que hubieras cargado. Lo que se queda es tu lugar en la historia de la organización —tu membresía, los cargos que ocupaste, los eventos a los que fuiste y los pagos que hiciste—, que ya no señala a nadie y es lo que evita que la organización quede descuadrada hacia atrás. Tu cuenta de acceso se desactiva; si con ella representabas a otras personas, la cuenta sigue viva para ellas y se cortan solo los permisos hacia tu ficha.
  • Lo que se conserva aunque pidas el borrado, y conviene que lo sepas. Las direcciones IP del rastro de auditoría —desde dónde se hizo cada cosa— no se borran: son la prueba de quién actuó y cuándo, incluida la prueba de que tu borrado se hizo. También se conservan tu fecha de nacimiento, tu sexo y tu localidad, que sin tu nombre ya no te identifican y son lo que mantiene cuadrando los conteos de la organización.
  • Una copia cifrada que dura 30 días, y por qué existe. Justo antes de limpiar tus datos se guarda una copia cifrada de lo que se limpia, fuera del sistema. No es para consultarla: existe por si el borrado se ejecutó sobre la persona equivocada, que sería un daño sin arreglo. Vormansys no puede abrirla —abrirla exige una clave que no está en el servidor— y se destruye sola a los 30 días. A partir de ahí no queda ninguna copia de esos datos.
Con quién se comparten

Fuera del sistema salen dos cosas fijas, y una no lleva datos tuyos.

El correo saliente

Las notificaciones se entregan a través de un servidor de correo, que necesariamente ve la dirección del destinatario y el contenido del mensaje. Es el mismo camino que recorre cualquier correo.

Las tasas de cambio

Para convertir montos, el sistema consulta un servicio público de tasas. A esa consulta no viaja ningún dato personal: solo qué par de monedas se quiere convertir.

Aparte de esas dos, no hay analítica, ni rastreadores, ni redes publicitarias, ni servicios de terceros cargados en las páginas. Si en algún momento la ley o una orden judicial obligan a entregar información, se entrega lo estrictamente exigido.

Entre organizaciones, tus datos solo cruzan con tu autorización explícita, dato por dato, salvo lo que sea imprescindible para una actividad conjunta en la que tú participes.

Hay una tercera vía, pero es opcional y todavía no está activada: las cuentas de Google que se podrán vincular al sistema. Se explica aparte, en la sección siguiente, precisamente porque es distinta de estas dos: solo entra en juego si alguien decide vincular una cuenta.

Cuentas de Google

Todavía no hay ninguna cuenta de Google vinculada. Esto es lo que va a pasar cuando la haya.

Vormansys está preparando tres usos de Google, y son tres relaciones distintas con tus datos, así que van explicados por separado. Ninguno de los tres está activo todavía: mientras nadie vincule una cuenta de Google, no se envía nada a Google. Esto describe qué va a pasar el día que cada uno se active, para que lo sepas de antemano y no el día que ya esté encendido.

La cuenta de Vormansys

Consersol Tec va a tener su propia cuenta de Google, con un espacio en Google Drive para guardar información general del producto — por ejemplo, los comprobantes de los pagos que las organizaciones le hacen a la plataforma (no los pagos entre tus compañeros y tu organización: esos son un asunto aparte, entre ustedes). Esa carpeta la administra Consersol Tec; no es tuya ni de tu organización, y no guarda datos personales de los miembros de ninguna organización.

La cuenta de tu organización

Cada organización —y más adelante, cada estructura dentro de ella— va a poder vincular su propia cuenta de Google y asociar una carpeta de su propio Google Drive, para guardar sus comprobantes de pago, manuales e instructivos. Es un Drive de la organización, no de Vormansys: el acceso que se pide se limita a esa carpeta que ella misma elige asociar, nunca a todo su Drive. Los archivos quedan bajo su control en todo momento, y si en algún momento desvincula la cuenta, siguen siendo suyos y se quedan donde estaban, en su Drive.

Tu propia cuenta, para entrar

Vas a poder vincular tu cuenta de Google para iniciar sesión con ella en lugar de escribir tu clave. Para eso Vormansys solo recibe de Google lo mínimo que identifica tu cuenta —tu correo y tu nombre— y nada más: no lee ni puede leer el contenido de tu Google Drive personal, tus correos ni tus contactos. Ese dato solo sirve para confirmar que eres tú y dejarte entrar.

Cómo se desvincula

Cualquiera de los tres vínculos se va a poder desvincular desde el propio sistema (el de tu organización, pidiéndoselo a quien la administra). Además, revocar el acceso desde tu propia cuenta de Google —en la página donde Google lista las aplicaciones que has conectado— corta el acceso igual, aunque no hayas pasado por Vormansys para hacerlo.

Cómo se protegen

Lo que hay puesto, dicho sin adornos.

  • Tu clave se guarda como un resumen criptográfico. Nadie puede leerla, tampoco quien opera el sistema.
  • Si alguien falla la clave repetidamente, la cuenta se bloquea sola por un rato.
  • Tus sesiones se pueden ver y cerrar a distancia, una por una, desde el propio sistema.
  • Cada consulta y cada cambio pasan por el control de alcance del servidor, no por lo que diga el navegador.
  • Los archivos que se suben quedan fuera de la parte pública del servidor: solo se abren con sesión y dentro de la organización que los guardó.
  • Todo se sirve desde el propio sistema: sin librerías, tipografías ni scripts traídos de servidores ajenos.
  • El acceso al sistema debe hacerse siempre sobre una conexión cifrada (HTTPS). Si tu organización te da una dirección sin cifrar, díselo.

Ningún sistema es invulnerable. Si detectamos un incidente que afecte tus datos, se le avisa a tu organización y, cuando corresponda, a ti.

Tus derechos

Qué puedes hacer, y dónde.

  • Ver tus datos. Desde el sistema, en tu ficha personal. Ahí está todo lo que se guarda de ti.
  • Corregirlos. También desde tu ficha. Si algo no te deja editarlo, es porque lo administra tu organización: pídeselo a ella.
  • Decidir qué compartes. Los datos adicionales que tienes cargados se comparten con cada organización solo si tú lo autorizas, y puedes retirar esa autorización cuando quieras.
  • Saber quién ha actuado en tu nombre. Si alguien te representa, el sistema te muestra qué hizo y cuándo.
  • Ver y cerrar tus sesiones. Si reconoces un ingreso que no es tuyo, ciérralo y cambia tu clave.
  • Pedir que se eliminen. Con los límites explicados más arriba, que se te dirán uno por uno.
  • Oponerte o reclamar. Primero a tu organización, que es quien decide qué te pide y para qué. Su contacto está en el anexo al final de esta página. Si no obtienes respuesta, escríbenos.
  • Desvincular una cuenta de Google. Si vinculaste tu cuenta de Google para entrar, o tu organización vinculó la suya para su carpeta de Drive, cualquiera de los dos vínculos se puede desvincular cuando se quiera —ver la sección de arriba, "Cuentas de Google"— sin que eso borre nada de lo que ya había en Vormansys.
Cambios y contacto

Si esto cambia, cambia a la vista.

Cuando el sistema cambie lo que recoge o lo que hace con ello, este texto cambia con él y se actualiza la fecha del encabezado. Los cambios de fondo se avisan además dentro del sistema.

Para lo que dependa de tu organización —qué datos te pide, quién los ve dentro de ella, cuánto los conserva— habla primero con ella. Su anexo, si lo tiene, está aquí abajo.